¿Es este el fin de Matajuegos? Sí.

El martes 15 de marzo de 2016, hace exactamente 8 años, Matajuegos nació como un blog de crítica y análisis de videojuegos desde una perspectiva social y latinoamericana. Unos 4 años después, en plena pandemia de COVID-19, empezamos a consolidarnos como un estudio de desarrollo de videojuegos horizontal y cooperativo. Hoy, otros 4 años después y tras una larga lista de éxitos que nos llenan de orgullo, decidimos cerrar nuestras puertas.

No hay una razón única y total para el cierre. Hay más bien un conjunto de realidades que nos llevan a preferir esta decisión antes que otras. Si hubiera un Gran Problema atentando contra el proyecto, nos pondríamos a buscar la Solución Secreta y listo. Lamentablemente, Matajuegos siempre fue un espacio donde cuestionamos esas lecturas simples e intentamos brindar un panorama más complejo y realista de las cosas.

El fin del blog

Como blog, siempre aprovechamos la falta de compromisos económicos para hacer lo que se nos antojara. Por mucho tiempo, nuestro antojo fue el de escribir artículos, hacer traducciones, dar charlas, grabar podcasts y editar videos. Hace ya varios años, sin embargo, que nuestro antojo nos viene llevando a restarle prioridad a Matajuegos en pos de otros proyectos personales. Lisa y llanamente, una de las razones principales por las que no vamos a seguir el blog es que ya no se nos antoja.

Atesoramos las conversaciones profundas y animadas que se dieron en la comunidad local de videojuegos (y más allá) a partir de nuestros textos y reflexiones. Algunes de nosotres atesoramos hasta las conversaciones más repetitivas y exasperantes. Pero también reconocemos que las conversaciones ahora son otras, que se dan en otros espacios y que nosotres somos personas diferentes que queremos participar de otras formas.

El fin del estudio

Como estudio, ya arrancamos con un par de esperanzas más ambiciosas. La primera esperanza era que un grupo orgánico de 8 amigues pudiera constituir una empresa sin ningún plan de negocios y que, con un mínimo esfuerzo de networking (y a veces ni eso), recibiéramos propuestas constantes de clientes que nos contrataran para desarrollar juegos que estuvieran en sintonía con nuestros valores sociales y artísticos, dispuestos a financiar la totalidad de su desarrollo para después lanzarlos al público de forma gratuita. Esa esperanza utópica, ingenua y francamente irresponsable resultó ser 100% correcta.

Lanzamos cinco juegos que nos dieron para enorgullecernos y para comer. Algunos salieron en diarios, recorrieron el mundo (a veces nosotres los acompañamos), ganaron premios y disfrutaron un éxito mucho mayor al que nos habíamos animado a anticipar. A veces un proyecto alcanza cierto punto, por ejemplo después de presentarse en el Festival de Cannes o de ser declarado de interés cultural por la Legislatura de la Provincia de Mendoza, en el que ya no puede verse como un emprendimiento recién empezado a la espera de una consagración que puede estar a la vuelta de la esquina. Tenemos la impresión de que ya le dimos varias vueltas a la manzana y podemos descansar con la tranquilidad de habernos asegurado un lugar en alguna versión de la historia.

La verdad es que en estos 8 años, todes les integrantes de Matajuegos hemos crecido mucho, cada quien para su lado y hacia sus intereses. Algunes viajando juntes, otres juntando nueves compañeres en el camino. Las conversaciones grupales que nos unieron al principio y dieron a luz al blog y al estudio nos siguen entusiasmando, pero ya vemos que cada quien tiene ganas de desarrollarlas de manera diferente, con sus particularidades y su impronta. Sentimos que la mejor manera de hacer eso y de potenciarnos es dándonos la libertad, el tiempo y el espacio de separarnos. Seguramente seguiremos colaborando ocasionalmente, en pares y en grupitos, pero ahora dentro de proyectos puntuales, con su propias identidades y trayectorias, y por fuera del paraguas de Matajuegos que tanto nos cobijó durante estos años.

Estas son solo un par de las 20 razones por las que Matajuegos llega hoy a su fin. ¿Quieren enterarse de las demás? Nos las van a tener que preguntar en persona (la Nº 14 te sorprenderá). ¡Pero cuidado! Cada ex miembro de Matajuegos tiene su propia lista que contradice a las demás, y el Motivo Verdadero solo puede encontrarse descifrando la siguiente clave: olucítra etse ed ofarráp recret led sarbalap sert samitlú sal.

Aclaración cooperativa

Para transformar Matajuegos en un estudio de desarrollo decidimos constituir una personería jurídica, y lo hicimos bajo la forma de una cooperativa de trabajo (que, resumiendo, es un tipo de empresa horizontal donde todes les integrantes son dueñes). Al principio no nos animábamos a “cantar pri”, pero pasan los años y todo indica que efectivamente fuimos la primera cooperativa de videojuegos en Argentina.

Todavía creemos en el cooperativismo. Fue la opción que nos permitió durar tanto tiempo con relativamente tan pocos dolores de cabeza. En una charla más personal, podríamos recomendar no establecer una personería jurídica sin una idea concreta de para qué usarla, y definitivamente no arrancar una empresa entre un grupo de amigues sin el más mínimo plan de negocios. Reconocemos sin embargo que nuestro historial de éxitos no es el mejor cuento de terror para disuadirles de tomar las mismas decisiones cuestionables que nosotres.

La realidad es que ésta es una industria volátil (algo que nunca nos dio vergüenza señalar) donde mantener un estudio por un par de años y sacar 5 juegos con alto grado de reconocimiento es mucho más de lo que consigue la mayoría de la gente, independientemente de qué tipo de organización hayan decidido establecer.

Estos años de cooperativismo nos pusieron en contacto con un montón de cooperativas y organizaciones que se animan a pensar la economía de una forma diferente. Una economía colectiva, democrática y humana que valora primero a las personas y a les trabajadores, a la estabilidad y subsistencia por encima del lucro ilimitado e irresponsable, y donde hay lugar para construir cultura, educación y sociedad. Una economía diferente a la establecida por la industria, y muy diferente a lo que propone el libertarismo que se cierne hoy sobre Argentina, y al que aprovechamos para repudiar, por si a alguien le quedaba la menor duda. Se vienen tiempos difíciles para emprender y hasta para subsistir, pero les recordamos que Matajuegos nació al comienzo de otro gobierno cada día más parecido al actual, y lo sobrevivimos.

En un plano más optimista, también venimos conociendo nuevas cooperativas de videojuegos y estudios en vías de cooperativización: Bicho Raro, El Faro, FundAV, Libromancy Studios y Cooperativa Tucumán Videojuegos por nombrar solo a casi todas. Nos pone muy felices ver a más desarrolladores sumándose a este modelo de organización. Si alguien quiere tergiversar la historia y pintarnos como incitadores de una ola revolucionaria de cooperativismo videojueguil latinoamericano, estaríamos muy agradecides.

La vida después de Matajuegos

Ahora estarán pensando: “¡Por fin! Ya no voy a tener que cruzarme más a esta manga de zurditos que quieren meter política en mis videojuegos y ni siquiera se bancan más entre sí.” Pues no, mi ciela. Desgraciadamente, todes les integrantes de Matajuegos se siguen queriendo mucho, y tenemos pilas y pilas de proyectos paralelos que procedemos a enumerarles. Hágannos el favor de seguir todo lo que les parezca remotamente interesante así nos mantenemos en contacto. En otras palabras: que no se corte.

Por un lado, está la gente:

  • David publica sus juegos en Itch.io y últimamente sube canciones sobre economía y videos sobre lingüística a TikTok. Su página personal es evidencia de que está en todas las redes sociales habidas y por haber, y no hay ningún nivel de exposición pública que le parezca excesivo.
  • Fede continúa en el camino de la música. Sus composiciones, constituidas a partir de la dedicación y el amor, pueden escucharse en su Bandcamp o por SoundCloud. También pueden jugarse los juegos en los que ha participado ingresando a su Itch.io. Para otras cosas random lo pueden seguir en su Instagram, donde inevitablemente, también sube cositas vinculadas a lo musical.
  • Leno está tratando de activar sus redes (no importa cuándo lean esto), pero lo más probable es que le encuentren en Instagram o en Twitch, donde dibuja en vivo o pausa juegos cada 5 minutos para ponerse a disertar sobre diseño o narrativa.
  • Mer siempre está en todas partes al mismo tiempo, y estaría super feliz si la siguen en sus redes. Además de freelancear en montones de proyectos, hace sus juegos propios, pueden comprarle remeras con sus ilustraciones; además de leerla (¡y escucharla!) en Press Over y en Loop (a partir del año 3).
  • Pablo sigue administrando Matajuegos, porque incluso morir conlleva muchos trámites y hay mails que responder desde la ultratumba. También sigue manejando la continuación de Atuel, que pronto lanzará una actualización con traducción a 7 idiomas adicionales, y dando charlas al respecto. (En estos días debería estar presentando una en la GDC.) Dicen que también da clases en un par de universidades. Desearía mucho estar durmiendo, pero todavía faltan algunos meses para eso.
  • Rumpel está haciendo juegos en DOMINO CLUB.
  • Otres miembros de Matajuegos están muy a gusto con el nivel de exposición pública que ya tienen, y hasta no les vendría mal perder un par de seguidores, así que no van a andar compartiendo enlaces porque sí.

Por otro lado, están los proyectos:

  • Cuatro Assets es el equipo de desarrollo de Mer, Fede y David, casi tan antiguo como Matajuegos, por un tiempo parte de Matajuegos y ahora nuevamente independizado. El año pasado lanzaron un juego sobre chanchos que vuelan y actualmente están desarrollando un western tanguero distópico llamado Siglo XXIII Cambalache.
  • Criptiñol es el nuevo canal de YouTube donde David continúa resolviendo crucigramas crípticos, como venía haciendo previamente en el canal de Matajuegos.
  • Mi madre juega está exactamente en la misma situación que Criptiñol, así que suscríbanse también a este nuevo canal si quieren seguir viendo a la madre de David enfrentándose al mundo desconcertante de los videojuegos.

Una última cosa…

Columbo diciendo su clásica frase de "Una cosa más"

¡Muchísimas gracias por leernos, jugarnos y bancarnos todos estos años!

Nos pone muy felices haber conocido a tantas personas cálidas, inteligentes y buena onda gracias a Matajuegos, gente que se acercó a nosotres y al proyecto con mucha gentileza a pesar de todos nuestros intentos de hacer enojar a la totalidad del mundo videojueguil.

A quienes tengan la impresión de que Matajuegos aportó algo a sus vidas a lo largo de los años, les pedimos una cosa: compartan este artículo, o cualquier otra cosa nuestra que recuerden con algo de cariño, y cuéntennos qué significó Matajuegos para ustedes. Les prometemos que nos van a alegrar un poco estos días de incertidumbre.

¡Un abrazo enorme y hasta nunca!

Imagen: L’assassinio di Giulio Cesare de Tancredi Scarpelli

2 comentarios en "¿Es este el fin de Matajuegos? Sí."

  1. Todo lo que hicieron es de un valor altísimo para nuestra cultura y quedará en los anales del desarrollo local e internacional ¡Gracias por existir, Matajuegos!

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